Silicato Keim: por qué en los edificios antiguos
Una pintura plástica pone una película encima del muro. Una pintura al silicato se une a él. En una fachada de piedra, ladrillo o cal esa diferencia decide si el color dura décadas o se desconcha a los pocos años.

- El aglutinante es silicato potásico: un ligante mineral, no un plástico.
- Reacciona con el soporte mineral y queda unida a él, sin formar una película que pueda despegarse.
- Deja pasar el vapor de agua, así que el muro sigue secándose hacia fuera.
- Necesita un soporte mineral: sobre pintura plástica hay que retirarla o usar un silicato específico.
Qué es una pintura al silicato
Toda pintura tiene dos partes: los pigmentos, que dan el color, y el aglutinante, que los mantiene unidos y pegados a la pared. En una pintura plástica el aglutinante es una resina acrílica o vinílica: al secar forma una película, como una lámina muy fina sobre la superficie. En una pintura al silicato el aglutinante es silicato potásico —lo que en obra se llama vidrio soluble o silicato líquido—, un material mineral.
La técnica tiene casi siglo y medio. La patentó en 1878 Adolf Wilhelm Keim, en Múnich, buscando un acabado para fachadas que aguantara el clima del norte de Europa tan bien como los frescos de la Italia soleada. La empresa que fundó sigue fabricando pinturas al silicato con su apellido, y en muchas obras «Keim» se usa casi como sinónimo de la técnica. En Lamper trabajamos con silicatos Keim en fachadas.
Los pigmentos también cuentan: en las pinturas al silicato son minerales —óxidos y tierras—, que no se degradan con el sol. Por eso el color se mantiene estable durante décadas y envejece sin manchas, aclarándose poco a poco y de manera uniforme.
Cómo se une al muro
La diferencia esencial está en cómo se agarra. Una pintura plástica se pega a la superficie. Una pintura al silicato reacciona químicamente con los minerales del soporte y con el dióxido de carbono del aire, y se forma una unión mineral que penetra en el poro. En el oficio se dice que la pintura «silicifica»: deja de ser una capa encima del muro y pasa a formar parte de su superficie.
Pintura plástica: película encima
Se pega a la superficie como una piel. Si entra humedad por detrás, la película hace de barrera, el agua se acumula y la pintura se ampolla y se desconcha.
Silicato: unión mineral
Penetra en el poro y reacciona con el soporte. No hay película que se despegue; el vapor de agua sigue saliendo.
Revoco o mortero mineral
Cal, piedra, ladrillo u hormigón: los soportes con los que el silicato puede reaccionar.
De esa unión salen sus tres virtudes: no se desconcha porque no hay película, deja pasar el vapor porque no cierra el poro y aguanta la intemperie porque todo el sistema es mineral.
Por qué tiene sentido en un edificio antiguo
Un edificio antiguo no tiene las barreras de uno moderno. Sus muros de piedra, ladrillo o tapial, revocados con cal, absorben humedad —de la lluvia, del terreno, del uso interior— y la sueltan cuando el tiempo seca. Mientras puedan secarse, se conservan bien. El problema aparece cuando se les pone algo encima que no les deja secar.
Es lo que pasa con muchas fachadas pintadas con plástica en las últimas décadas: el agua entra por una fisura, una cornisa o desde el suelo, no puede salir a través de la película y se queda en el revoco. Con el tiempo aparecen ampollas, desconchados, manchas de humedad en el interior y, si hay sales, el mortero se deshace por debajo de la pintura.

La pintura al silicato evita ese círculo porque es tan permeable al vapor como el propio revoco. Y tiene otra ventaja en edificios antiguos: su aspecto es mate y mineral, con la profundidad de color de los acabados tradicionales, sin el brillo plano de una plástica. Por eso es habitual que la pidan los técnicos municipales en fachadas protegidas.
Silicato, plástica y cal, cara a cara
| Criterio | Silicato | Plástica | Cal |
|---|---|---|---|
| Unión al soporte | Química, mineral. | Película adherida. | Mineral, por carbonatación. |
| Transpirabilidad | Muy alta. | Baja o media. | Muy alta. |
| Duración del color | Muy larga; pigmentos minerales. | Media; con el sol pierde color y puede calear. | Corta; pide renovarse más a menudo. |
| Suciedad y moho | Superficie mineral y alcalina, poco favorable al moho. | Puede retener suciedad. | Alcalina; se lava con la lluvia. |
| Soporte | Mineral; o silicato específico para mixtos. | Casi cualquiera. | Mineral. |
| Aplicación | Exigente: soporte, clima y protecciones. | Sencilla. | Oficio; varias manos finas. |
La cal sigue siendo la opción más fiel en algunos edificios, sobre todo cuando el acabado original era de cal y se quiere mantener esa textura viva. El silicato se acerca mucho a su comportamiento y dura bastante más.
Sobre qué se puede aplicar
El silicato necesita un soporte con el que reaccionar. Funciona sobre:
- revocos y morteros de cal o de cal y cemento;
- piedra natural porosa y ladrillo;
- hormigón;
- pinturas minerales antiguas en buen estado.
El caso difícil es el más frecuente: una fachada antigua pintada con plástica. Sobre una película orgánica el silicato clásico no tiene con qué reaccionar. Hay dos caminos, y se elige después de probar en la fachada:
- Retirar la pintura plástica con decapantes y lavado hasta llegar al soporte mineral. Es lo más limpio a largo plazo, aunque más laborioso.
- Usar un silicato de tipo sol-silicato, formulado para adherirse también a soportes con restos orgánicos bien adheridos. Mantiene buena parte de las ventajas del silicato.
Cómo se aplica
Pintar al silicato pide más método que pintar con plástica. El orden habitual:
Diagnosticar y reparar
Revisar humedades, fisuras y zonas huecas. Reparar el revoco con morteros compatibles, minerales, y dejarlos curar antes de pintar.
Limpiar el soporte
Sin polvo, sin suciedad ni restos sueltos. Si hay moho o algas, tratarlo antes.
Igualar la absorción
Una imprimación de silicato diluida asegura que el soporte absorba igual en toda la superficie y que el color salga uniforme.
Dos manos de pintura
Con brocha o rodillo, mojado sobre mojado en cada paño y cortando por aristas o juntas, para que no queden empalmes visibles.
Las condiciones importan tanto como el producto. No se pinta con lluvia, con helada, a pleno sol ni con viento fuerte: el silicato necesita secar a un ritmo razonable para reaccionar bien. Por eso las fachadas se trabajan con el andamio protegido con lona, siguiendo el sol a lo largo del día. Y como es muy alcalino, antes de empezar se protegen bien los cristales, la piedra pulida, el aluminio y las carpinterías: una salpicadura que se seca puede dejar marca.
Sus límites (que también los tiene)
- No arregla la causa de una humedad. Deja secar el muro, pero si entra agua por una cornisa rota o una bajante, eso hay que repararlo antes.
- No es para cualquier soporte. Sobre madera, metal o plásticos no se usa.
- Pide oficio. El silicato no perdona los errores de preparación ni de clima, y las reparaciones posteriores se notan si no se hacen bien.
- La paleta es mineral. Tonos de tierra, ocres, blancos y grises con mucha riqueza, pero no colores muy saturados como los de algunos pigmentos orgánicos.
Ninguno de esos límites pesa demasiado en un edificio antiguo, que es justo donde más luce. Si tu fachada es de piedra, ladrillo o cal y la vas a rehabilitar, merece la pena plantearlo. Lo contamos con más detalle en acabados en edificios históricos y, para edificios de vecinos, en fachadas de comunidades.
Lo que más nos preguntan
¿Se puede pintar al silicato encima de pintura plástica?
Directamente no: el silicato necesita un soporte mineral con el que reaccionar, y la película plástica lo impide. Hay que retirar la pintura antigua o usar un sistema de sol-silicato pensado para soportes con restos orgánicos bien adheridos. Se decide después de probar la adherencia en la fachada.
¿La pintura al silicato es más cara?
El producto suele costar más que una plástica y la aplicación pide más preparación y cuidado. A cambio, en un soporte mineral dura bastante más y no se desconcha, así que el coste por año de vida de la fachada suele salir a cuenta. Cada caso se valora tras ver el estado del revoco.
¿Sirve para interiores?
Sí. Hay pinturas al silicato para interior, muy transpirables y con una superficie mineral poco favorable al moho. Son útiles en paredes con humedad de condensación, en sótanos o en casas antiguas con muros gruesos.
¿Cuánto dura una fachada pintada al silicato?
Depende de la orientación, del clima, de la calidad del soporte y de la aplicación, pero sobre un soporte mineral sano dura bastante más que una pintura plástica. El color envejece de forma uniforme y, cuando toca renovarlo, basta con limpiar y volver a pintar con el mismo sistema.
¿Se puede usar en un edificio protegido?
Es uno de los acabados que más se usan en edificios protegidos, porque respeta la transpirabilidad del muro y su aspecto es mineral. La decisión final, incluido el color, la toma la dirección facultativa con el ayuntamiento en cada caso.
Lo ha escrito el equipo técnico de Lamper Soluciones de Acabado. Es una guía general: el sistema adecuado depende del soporte, del estado de la fachada y de lo que indique el fabricante. Las fotos muestran fachadas rehabilitadas y no indican el producto usado en cada una. Revisado en octubre de 2026.
¿Una fachada que se desconcha?
Mándanos fotos de la fachada, de cerca y de lejos, y dinos de qué época es el edificio. Te decimos qué le pasa y qué acabado le conviene.
