Impermeabilización de cubiertas de nave
Una membrana continua de poliuretano líquido, sin solapes ni juntas, que se adapta a tornillos, canalones y encuentros y se aplica en frío. Trabajamos con Mamper, poliuretano líquido 100 %.


La gotera no está donde gotea
El agua entra por un punto, corre por debajo de la chapa o del aislamiento y cae varios metros más allá. Por eso se revisa toda la cubierta, empezando por estos cinco sitios:
Solapes y tornillería
La chapa se dilata y se contrae cada día; las arandelas se cuartean y los solapes se abren.
Canalones y sumideros
Hojas, barro y óxido los atascan, el agua rebosa y entra por el encuentro con la fachada.
Encuentros
Petos, muros, lucernarios y cambios de pendiente: donde la cubierta deja de ser plana.
Juntas de dilatación
Necesitan un tratamiento que acompañe el movimiento; si no, se abren.
Pasos de instalaciones
Máquinas de clima, conductos, soportes de placas solares: cada anclaje es un agujero.
Por qué poliuretano líquido
En una cubierta de nave, con cientos de tornillos y muchos encuentros, las láminas que se solapan multiplican los puntos débiles. Una membrana líquida los cubre de una vez.
- Continua
- Forma una sola piel, sin solapes ni costuras por donde pueda empezar una filtración.
- Se adapta
- Envuelve tornillos, perfiles, canalones y encuentros, que es donde fallan las cubiertas.
- Elástica
- Acompaña las dilataciones de la chapa con el calor y el frío sin agrietarse.
- En frío
- Se aplica sin soplete ni llama. Con la nave en marcha, y con material almacenado debajo, importa.
- Ligera
- Apenas añade peso a la cubierta, algo que cuenta en estructuras ligeras de nave.
Lo que pasa antes de la membrana
La membrana es la última parte. Si debajo queda óxido, suciedad o un tornillo suelto, falla por ahí.

Revisión
Recorremos la cubierta, localizamos las entradas de agua y comprobamos el estado del soporte.
Limpieza y reparación
Canalones y sumideros limpios, óxido tratado, tornillos sustituidos o sellados, fisuras y solapes reparados.
Imprimación y refuerzos
Imprimación según el soporte (chapa, hormigón o lámina asfáltica antigua) y refuerzo con malla en los puntos críticos.
Membrana y acabado
Poliuretano líquido en capas hasta el espesor del sistema y, si el sistema lo pide, una capa de protección frente al sol.
Sobre cubiertas de nave
¿Se puede impermeabilizar con la nave funcionando?
Sí, en la mayoría de los casos: el trabajo se hace desde arriba, en frío y sin llama, y dentro la actividad sigue. Lo que sí hay que prever es el acceso a la cubierta, la zona de acopio y, si hay que sustituir alguna placa, proteger lo que hay debajo.
¿Y si la cubierta es de fibrocemento?
Las placas de fibrocemento antiguas pueden contener amianto. Cualquier trabajo que las manipule (cortar, perforar, limpiar con agua a presión, retirar) tiene que hacerlo una empresa inscrita en el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA) y con un plan de trabajo aprobado. Lo valoramos en la visita antes de proponer nada.
¿Se puede aplicar encima de una lámina asfáltica vieja?
A menudo sí, si la lámina está bien pegada: se limpia, se reparan las ampollas y los solapes abiertos y se usa una imprimación compatible. Si está muy deteriorada o retiene agua debajo, conviene retirarla.
¿Se puede pisar la cubierta después?
Para mantenimiento, sí. Si la cubierta va a tener tránsito habitual (máquinas de clima que se revisan a menudo, por ejemplo), se marcan caminos de paso con un acabado más resistente.
¿Hacéis también terrazas y cubiertas de comunidades?
Sí, con el mismo sistema. Lo explicamos en terrazas y cubiertas, dentro de comunidades y fachadas.
¿Dónde gotea?
Mándanos fotos de la cubierta y de las manchas de dentro, los metros aproximados, el tipo de cubierta (chapa, panel, hormigón, lámina) y si sabes de qué año es la nave.
