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Microcemento: ventajas y límites

Un suelo sin juntas que sube por la pared y entra en la ducha, sin obra de demolición. El microcemento es precioso cuando está bien hecho y muy ingrato cuando no. Esto es lo que conviene saber antes de decidirse.

Lectura de 5 minEquipo técnico de Lamper

Sala vacía con suelo de microcemento gris claro iluminada con luz natural
Microcemento gris claroSuelo continuo sin juntas
En pocas palabras
  • Es un revestimiento de cemento y resinas de 2 a 3 milímetros, aplicado a mano en varias capas.
  • Se puede poner encima del suelo o el alicatado existente, si están firmes.
  • Su punto débil es el soporte: si debajo hay movimiento o humedad, aparecen fisuras.
  • Es artesanal: cada superficie tiene sus aguas y matices. No es uniforme como un porcelánico.

Qué es el microcemento

El microcemento es un mortero muy fino de cemento, áridos de grano pequeño, resinas y pigmentos. Se extiende a llana en capas de muy poco grosor y, una vez sellado, forma un revestimiento continuo de unos 2 o 3 milímetros en total. Se puede aplicar en suelos, paredes, escaleras, baños, cocinas y muebles de obra.

Su gran atractivo es la continuidad: el mismo material pasa del suelo a la pared y del salón al baño sin cortes, sin juntas y sin rodapiés si no se quieren. Y como es tan delgado, se puede poner encima del pavimento existente sin levantarlo, sin recrecer el suelo y sin tener que recortar las puertas.

Suelo de microcemento gris pulido en un local con reflejos de una instalación de colores
Suelo de microcementoMicrocemento pulido · local

No hay que confundirlo con el hormigón pulido, que es una losa de varios centímetros que se pule en la propia obra, ni con los pavimentos de resina, que son plásticos y no tienen esa textura mineral. Cada uno tiene su sitio.

Cómo se hace, capa a capa

Un buen microcemento no es «una capa de cemento fino». Es un sistema de capas, cada una con su función, y casi todos los problemas aparecen cuando se salta alguna:

  1. Sellado

    Sellador y barniz, normalmente de poliuretano. Lo protegen de manchas y del desgaste. Mate, satinado o brillo.

  2. Microcemento fino

    Dos manos de grano muy fino. Dan el acabado, el tacto y las aguas características.

  3. Microcemento base

    Dos manos de grano más grueso. Dan cuerpo y resistencia.

  4. Malla de fibra de vidrio

    Embebida en la primera mano de base. Reparte tensiones y ayuda a evitar fisuras.

  5. Imprimación

    Específica para cada soporte: cerámica, cemento, yeso o pladur. Asegura el agarre.

  6. Soporte existente

    Baldosa, solera de cemento, pared de yeso o placa. Debe estar firme, seca y sin movimiento.

Entre capa y capa hay que dejar secar y lijar. Por eso, aunque el material es fino, un microcemento lleva varios días de trabajo, y el barniz necesita tiempo para curar del todo antes de recibir uso intenso. En baños y duchas, además, se aplica antes una lámina impermeabilizante: el microcemento sellado repele el agua, pero no es una impermeabilización por sí solo.

Sus ventajas reales

  • Sin demoliciones. Se aplica sobre el suelo o el alicatado existentes si están bien adheridos. Menos escombro, menos polvo y menos días de obra que levantar y volver a colocar.
  • Continuidad. Sin juntas donde se acumule la suciedad. Visualmente amplía los espacios, sobre todo en pisos pequeños.
  • Poco espesor. Dos o tres milímetros: no hay que recortar puertas ni cambiar niveles.
  • Versatilidad. Suelos, paredes, platos de ducha de obra, encimeras, escaleras. El mismo acabado en todo.
  • Compatible con suelo radiante, siempre que la instalación esté probada y se respeten los tiempos de arranque de la calefacción.
  • Aspecto propio. Las aguas, el tacto mineral y los matices de un trabajo hecho a mano, imposibles de imitar con una pieza industrial.
Interior con suelo de microcemento gris y paredes blancas
Suelo de microcementoInterior
Espacio diáfano con suelo de microcemento gris y grandes ventanales
Espacio diáfano con microcementoMicrocemento en gran superficie

Sus límites (los que casi nadie cuenta)

Nada de esto lo descarta, pero conviene saberlo antes de elegir:

  • Fisuras. Es un material rígido de pocos milímetros. Si el soporte se mueve —un forjado de madera que flecta, una baldosa hueca, una junta estructural tapada—, el microcemento lo copia y se fisura. La malla y una buena imprimación ayudan, pero no hacen milagros sobre un soporte inestable.
  • Manchas. Su protección es el barniz. Si el barniz se desgasta o se raya, el vino, el aceite o el café pueden penetrar. Los productos ácidos o muy agresivos también lo atacan.
  • Rayas y golpes. Las patas de las sillas sin protector, la arena de la calle o un objeto que cae pueden marcar el barniz o desconchar una arista.
  • No es uniforme. Es su encanto, pero hay que saberlo: no saldrá un gris perfectamente liso como una baldosa. Si buscas una superficie idéntica de punta a punta, un microcemento te decepcionará.
  • Depende mucho de quien lo aplica. El mismo producto da resultados muy distintos según la mano. Pide ver trabajos anteriores.
  • Las reparaciones se notan. Se pueden hacer, pero es difícil que un parche quede invisible.

Cuándo no lo pondríamos

Hay situaciones en las que preferimos recomendar otra cosa, o resolver antes el problema de base:

  1. Soportes con movimiento: forjados de madera sin rigidizar, baldosas que suenan a hueco en muchos puntos o soleras con fisuras activas.

  2. Humedad que sube del terreno en plantas bajas sin aislar: el vapor empuja desde abajo y levanta el revestimiento.

  3. Uso muy duro: garajes, talleres o zonas de carga. Ahí es mejor un pavimento de resina pensado para ese tráfico.

  4. Exteriores muy expuestos: existen sistemas para exterior, pero los cambios de temperatura, el sol y la helada lo castigan más. Hay que elegir bien el producto y asumir más mantenimiento.

  5. Cuando se busca uniformidad total o un suelo que no necesite ningún cuidado.

Cómo cuidarlo para que dure

Un microcemento bien hecho y bien cuidado dura muchos años. Lo que pide es poco, pero constante:

  • Limpiar con agua y jabón neutro. Nada de lejía, amoniaco, ácidos ni estropajos abrasivos.
  • Poner fieltros en las patas de sillas y muebles, y un felpudo en la entrada para la arena.
  • Secar enseguida los derrames de vino, aceite, café o productos de limpieza fuertes.
  • En zonas de mucho paso, renovar el barniz cuando se vea apagado o desgastado. Es mucho más fácil y barato que reparar un microcemento que ha perdido su protección.

Si quieres ver cómo lo planteamos en suelos, baños y paredes, lo explicamos en microcemento en interiores.

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan

¿Se puede poner microcemento sobre azulejos?

Sí, si los azulejos están bien pegados y no suenan a hueco. Se limpian a fondo, se aplica una imprimación específica para cerámica y se rellenan las juntas para que no se marquen. Las piezas sueltas se retiran y se rellenan antes de empezar.

¿El microcemento es resbaladizo?

Depende del acabado. Con un barniz liso y brillante y el suelo mojado puede resbalar. En baños, duchas y zonas húmedas se usa un barniz con aditivo antideslizante o un acabado con algo de textura.

¿Se puede poner en una ducha?

Sí, pero con una impermeabilización debajo y un sellado específico para zonas con agua. El microcemento por sí solo no es una impermeabilización: lo que protege es el sistema completo, incluidos los encuentros con el plato, la grifería y los desagües.

¿Cuántos días dura la obra?

Depende de los metros y del estado del soporte, pero cuenta con varios días: entre capa y capa hay que esperar a que seque y lijar, y el barniz necesita tiempo antes de recibir uso normal. Un baño completo o un suelo de piso pequeño suelen ser cuestión de días, no de horas.

¿Le salen fisuras con el tiempo?

Sobre un soporte firme, bien imprimado y con malla, no debería. Las fisuras casi siempre vienen de lo que hay debajo: baldosas huecas, forjados que se mueven o juntas estructurales que se taparon. Por eso lo primero es revisar bien el soporte.

Sobre este artículo

Lo ha escrito el equipo técnico de Lamper Soluciones de Acabado. Es una guía general: cada sistema de microcemento tiene sus propias capas, tiempos y productos, que marca el fabricante. Revisado en octubre de 2026.

Contacto

¿Pensando en microcemento?

Mándanos fotos del suelo o de las paredes que quieres revestir y dinos los metros. Te decimos si el soporte lo aguanta y qué haría falta antes.

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